Google+ Followers

04 enero 2016

DECISIONES

DECISIONES



2 Reyes 23:25  “No hubo otro rey antes de él, que se convirtiese a Jehová de todo su corazón, de toda su alma y de todas sus fuerzas, conforme a toda la ley de Moisés; ni después de él nació otro igual”.

“Hijo de un rey impío, asediado por tentaciones a seguir las pisadas de su padre, y rodeado de pocos consejeros que le alentasen en el buen camino, Josías fue sin embargo fiel al Dios de Israel. Advertido por los errores de las generaciones anteriores, decidió hacer lo recto en vez de rebajarse al nivel de pecado y degradación al cual habían caído su padre y su abuelo. "Sin apartarse a diestra ni a siniestra," como quien debía ocupar un puesto de confianza, resolvió obedecer las instrucciones que habían sido dadas para dirigir a los gobernantes de Israel; y su obediencia hizo posible que Dios le usase como vaso de honor” (Profetas y reyes, 283).

Hay algo que nos gusta hacer cuando las cosas nos salen mal y es además el camino más fácil para resolver la pregunta: ¿Quién es responsable de esto?. Bueno la respuesta mágica es: “Yo no fui, fue…”.
El echar la culpa de nuestros errores a nuestros padres, nuestra educación, nuestra crianza, al clima, al gobierno, al presidente, a la situación, a los hijos, al cónyuge, o incluso a Dios a sido una practica común entre los hombres desde Adán.

Si hay alguien que pudo haber actuado más porque tenía todo en contra fue el rey Josías. Hay una palabra en el texto de Profetas y reyes que he subrayado y es: “decidió”.

Lo que nos hace diferentes y buenos líderes es tomar la responsabilidad de nuestras decisiones. Hoy busquemos ser líderes de nuestra vida y a pesar de que el medio en el que nos desarrollamos sea adverso a la Palabra del Señor, decidamos responsablemente el seguir a Cristo dondequiera que va.

No hay comentarios.: