04 septiembre 2015

CUARENTA AÑOS

CUARENTA AÑOS

Números 14:34  “Conforme al número de los días, de los cuarenta días en que reconocisteis la tierra, llevaréis vuestras iniquidades cuarenta años, un año por cada día; y conoceréis mi castigo.”

“Los israelitas parecieron arrepentirse entonces sinceramente de su conducta pecaminosa; pero se entristecían por el resultado de su mal camino y no porque reconocieran su ingratitud y desobediencia.  Cuando vieron que el Señor era inflexible en su decreto, volvió a despertarse su terca voluntad, y declararon que no volverían al desierto.  Al ordenarles que se retiraran de la tierra de sus enemigos, Dios probó la sumisión aparente de ellos, y vio que no era verdadera.  Sabían que habían pecado gravemente al permitir que los dominaran sentimientos temerarios, y al querer dar muerte a los espías que les habían incitado a obedecer a Dios; pero sólo sintieron temor al darse cuenta de que habían cometido un error fatal cuyas consecuencias iban a resultarles desastrosas.  No habían cambiado en su corazón y sólo necesitaban una excusa para rebelarse otra vez.  Esta excusa se les presentó cuando Moisés les ordenó por autoridad divina que regresaran al desierto.” (Patriarcas y profetas, 413).

El castigo de Dios se había declarado y el pueblo, testarudo, lejos de obedecer la orden de Dios de volver al desierto, nuevamente desafiaron la revelación. Nuevamente se pusieron en contra de Dios y sus mensajeros.

Era un pueblo rebelde y terco. No muy diferente de nosotros ¿verdad?. A veces, como el pueblo de Israel, solo necesitamos una excusa pequeña para ya no ir a la iglesia o para dejar de lado la obediencia a la Palabra Revelada.

Querido hermano y hermana, seamos dóciles a la voluntad de Dios. Si su palabra declara no comas estos, guarda aquello, no hagas lo otro, solo obedezcamos, no encontremos cinco pies al gato, su quinta extremidad no es pie, es cola. No nos confundamos. Dios es un Dios soberano ante el cual solo se puede reaccionar de dos formas, o se lo obedece o no.

Dios en esta oportunidad dejó en claro que un día de espionaje simbolizaría un año de castigo. Un día simbolizaría un año literal bajo ciertos parámetros. Las consecuencias de la falta de fe y de la testaruda oposición a las promesas y voluntad de Dios son funestas y de largo alcance.


Hoy busquemos la manera de ser fieles al Señor en todo lo que en su buena voluntad nos ha tenido por dignos de conocer.

No hay comentarios.: