Google+ Followers

27 febrero 2015

DIOS JUSTO



Lamentaciones 1:5 “Sus enemigos han sido hechos príncipes, sus aborrecedores fueron prosperados, porque Jehová la afligió por la multitud de sus rebeliones; sus hijos fueron en cautividad delante del enemigo”. 

“Nadie se engañe a sí mismo con la creencia de que una parte de los mandamientos de Dios no es esencial, o que él aceptará un sustituto en reemplazo de lo que él ha ordenado. El profeta Jeremías dijo: “¿Quién puede decir que algo sucede sin que el Señor lo mande?” Lamentaciones 3:37. Dios no ha puesto ningún mandamiento en su Palabra que los hombres puedan obedecer o desobedecer a voluntad sin sufrir las consecuencias. Si el hombre elige cualquier otro camino que no sea el de la estricta obediencia, encontrará que “su fin son caminos de muerte”. Proverbios 14:12” (Patriarcas y profetas, 329).

Dios es bueno, y para siempre es su misericordia para con sus hijos, pero en ese marco, tambien es misericordioso cuando castiga a sus hijos por “la multitud de sus rebeliones”. No pensemos que Dios no pondrá los puntos sobre las ies de nuestras vidas. Debemos cambiar los hábitos que deben ser cambiados. No podemos vivir con el lema: “mata que Dios perdona”.

Dios es piadoso, pero aborrece el pecado; ama al pecador, pero detesta las obras de la oscuridad. Cada uno conoce qué es lo que debe ser cambiado en su vida. Debemos cambiar en lo que concierne a nuestra recreación, dejar de lado lo que nos hace daño en cuanto a comida y bebida, comenzar hábitos positivos, como leer la Biblia, orar todas las mañanas, comer ensaladas, frutas, y hacer ejercicio.

Muchas de las enfermedades son el resultado de nuestra propia negligencia. Debemos hacer cambios decididos a favor de la verdad, y no pienses que los actos pequeños y humildes no predican, son tan buen sermón como el predicado desde el púlpito los sábados. Un hijo obediente, una hija prudente, que desarrollan fielmente sus labores simples como tender su cama y lavar la loza, predican de un evangelio transformador.

Seamos hijos e hijas de Dios.

No hay comentarios.: