25 enero 2015

EN TI SE ALEGRA MI ALMA


Isaías 42:1 “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones”.

“Jesús es nuestro ejemplo. Son muchos los que se espacian con interés en el período de su ministerio público, mientras pasan por alto la enseñanza de sus primeros años. Pero es en su vida familiar donde es el modelo para todos los niños y jóvenes. El Salvador condescendió en ser pobre, a fin de enseñarnos cuán íntimamente podemos andar con Dios nosotros los de suerte humilde. Vivió para agradar, honrar y glorificar a su Padre en las cosas comunes de la vida. Empezó su obra consagrando el humilde oficio del artesano que trabaja para ganarse el pan cotidiano. Estaba haciendo el servicio de Dios tanto cuando trabajaba en el banco del carpintero como cuando hacía milagros para la muchedumbre. Y todo joven que siga fiel y obedientemente el ejemplo de Cristo en su humilde hogar, puede aferrarse a estas palabras que el Padre dijo de él por el Espíritu Santo: “He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma toma contentamiento”. (Deseado de todas la gentes, 55).

Uno de los grandes teatros en los que se revela la verdadera vida cristiana es el hogar. Allí, en el ser cariñoso con los padres y hermanos; siendo fieles en las labores domésticas y poniendo freno a las explosiones desbocadas del carácter es que se fraguan los verdaderos cristianos. ¿De qué vale una apariencia de santidad en la iglesia, cuando en la casa los hijos, los padres o los cónyuges sufren?

Pero eso no te debe desanimar. Muchos piensan: “¿Hasta cuando no podré controlar mi carácter?”, pero te digo, no claudiques, sigue de rodillas ante el Señor, lee su Palabra y coloca un control firme sobre tus pensamientos. Tu principal centro de testificación (aunque no el único) es tu hogar. Estudia sobre como guiar a tus hijos, y acerca de estrategias para controlar tu carácter.

Dios te sostenga y bendiga, Dios diga de ti: “Tú eres mi siervo (a), yo te sostendré, tu eres mi escogido (a), y en ti se alegra mi alma”.

1 comentario:

Reyes yo dijo...

Gracias por la hermosa meditación pastor...Dios siga guiando su camino..
muchas bendiciones