Google+ Followers

25 junio 2013

UNA HISTORIA DE SEXO

UNA HISTORIA DE SEXO
El teléfono sonó, entonces lo busqué con desesperación… ¿en qué hora lo programé con ese timbrado tan fuerte? ¿porqué no lo puso en modo “silencio” cuando ingresé a la conferencia? No faltó la mirada de reproche por la descortesía de haber dejado el móvil prendido.
A veces sucede que no sabes donde dejaste el bendito teléfono. Lo busqué en todos los bolsillos de mi saco y el pantalón y sonó una segunda y tercera vez… ¡que vergüenza! Tuve que salir de la reunión. Lo ubiqué con más calma y se había colado entre un dobles del bolsillo del pantalón que de manera caprichosa no lo dejó ser detectado por el mi tacto pero sí por el oído de buena parte del auditorio.
Al salir tuve que ponerme tragar mi frustración y contestar el fono. Como muchas veces sucede, quien estaba del otro lado no tuvo la delicadeza de preguntar: “Hola, ¿pastor Yván?, puedo interrumpirle? O prefiere que le llame más tarde?”, eso es música para mis oídos. Pero no. Del otro lado se escuchaba una voz dulce, “¿pastor Yvan?”, pero con el sonido del llanto contenido. Eso generó que se levantaran en mi todos los recursos de los primeros auxilios mentales para ella. Lancé una frase de invitación para conversar.
  • -          Hola, hija.
  • -          Hola pastor… tengo un problema... ¿puede escucharme?
  • -          Si hija, dime, cuéntame…
  • -          Pastor, usted no me conoce. Yo lo he escuchado en las charlas que da y ahora estoy necesitando a un consejero. Me llamo Rosa y tengo 19 años. Verá, yo salía con un joven mayor que yo…
  • -          ¿Cuántos años mayor hijita?
  • -          7 pastor
  • -          Ok hija, continúa.
  • -          Y somos novios desde hace tres años
  • -          Si, continúa hijita…
  • -          Y pastor, todo estaba bien. Mis padres lo conocen y les gustó la relación. Ellos son buenos cristianos y me quieren mucho. Yo soy la hija única.
  • -          Entonces ellos están de acuerdo con que sean novios
  • -          Si pastor
  • -          Ok, hija, continúa
  • -          Yo lo conocí en un campamento, él dirigía a un grupo de acampantes y  me impresionó su forma de ser. Es muy activo en la iglesia y muy cariñoso conmigo.
  • -          ¿Y él te ayuda a ser más fiel al Señor?
  • -          Si pastor… bueno, no, es decir… (comenzó a llorar)… pastor, yo sabía que no debíamos hacerlo…
  • -          Llora hija, a veces en las lágrimas hay consuelo.
  • -          No me corte pastor…
  • -          Estamos para ayudar hija
  • Luego de un minuto, la conversación continuó
  • -          Ayer salimos juntos y me invitó a ir a un hotel, me dijo que no pasaría nada, solo para estar juntos.
  • -          Mmm
  • -          Si pastor, se que no debía aceptar, pero lo hice. Y todo empezó como jugando. Hasta que no pudimos detenernos.
  • -          Y ¿ahora como te sientes hija?
  • -          Terrible pastor, terrible. Me siento sucia. Me siento deshonrada pastor… yo era virgen y quería guardar mi virginidad para mi esposo. Y me siento  mal, muy mal.
  • -          Y él como se siente.
  • -          Me ha dicho que lo perdone y que desea casarse conmigo.
  • -          Y tú que dices
  • -          No sé pastor. Yo estoy en el 2do año de mi carrera y aun no pienso en matrimonio. Y pastor, a decir verdad, la relación no era lo mismo que antes. Pastor, esto no se inició ayer, sino ya hace un tiempo, cuando permitimos en acariciarnos de manera íntima.
  • -          Hija… debes creer que Dios es amplio en perdonar. Está lleno de amor por ti, pero desaprueba el pecado, lo repudia, pero a ti te ama, se muere te amor por ti, en la cruz del calvario lo demostró. Ahora debes creer que su amor por ti es constante y desea perdonarte.
  • -          Quiero creerlo pastor.
  • -          Pero el Señor también desea que no peques más. Debes estar dispuesta a abandonar el pecado. Como tu dices, esto que ocurrió ayer es el resultado de haber transigido con el pecado desde hace varios meses.
  • -          Si pastor.
  • -          Entonces te queda que abandones aquello que te es una tentación.
  • -          ¿Debo terminar esta relación?
  • -          Esa decisión la debes tomar tú…
  • -          Dígame que debo hacer pastor.
  • -          Tú sabes lo que debes hacer hija. Es hora de tomar decisiones. El Señor te quiere perdonar, pero también te quiere dar arrepentimiento, y eso es, el deseo de cambiar de camino.
  • -          Ok pastor. Tiene razón…


La plática continuó unos momentos más, hasta que nos despedimos.
Yo me quedé con bronca. Tantos años dando orientaciones sobre estos temas con los jóvenes. Tanto esfuerzo, y aun seguimos escuchando estos tristes testimonio. Pero seguiremos haciendo nuestra parte por amor del Señor y de sus hijos.
Elena de White expresó:
“Los ángeles de Satanás velan con los que dedican al galanteo gran parte de la noche. Si los ojos de éstos pudieran abrirse, verían a un ángel anotar sus palabras y sus actos. Violan las leyes de la salud y de la modestia. Sería más propio dejar algunas horas de ese galanteo para la vida marital; pero por lo general el casamiento acaba con toda la devoción manifestada durante el noviazgo” (Hogar Cristiano, 47).
Querido amigo y amiga, recuerda que la modestia y el buen nombre es lo que debes de cuidar con mucho cuidado en toda acción afectiva. Son muchos los jóvenes que no hacen caso al consejo y luego están lamentando consecuencias terribles. Escucha el consejo.
Oremos.
Querido Señor, gracias por ser nuestro Dios tan amoroso y misericordioso. Te suplico que nos des fuerzas para poder resistir al mal y huir del pecado. Danos sabiduría para dejar de lado aquello que nos ata a este mundo y danos la visión de servir a los demás. En el nombre de Jesús… amén.

Lee el siguiente texto bíblico
Miqueas 7:18

Lee este libro titulado “Terminamos”, copia y pega el link en tu buscador de internet y lee este material que con aprecio hemos compartido para ti.

Mira el siguiente video titulado: Sin Tabú - Virginidad y Castidad ¿Por qué están tan desvalorizados hoy en día?

Dios te bendiga.


No hay comentarios.: