26 junio 2013

UNA HISTORIA DE ENGREIMIENTO



Era todo un problema, nada lo había preparado para ese momento y ya estaba cansado. Era una niña, no había nada que decir. Simplemente se dio la media vuelta, lo dejó con la palabra en la boca, y se fue. Hasta se humilló llamándola y siguiéndola unos pasos. Algunos testigos sonrieron y comentaron entre sí. Una palabra llegó a su mente en ese momento: “DIGNIDAD”.

Aquella fría tarde invernal no solo congelaba sus mejillas, sino tambien su corazón. En ese momento retumbaron las palabras pronunciadas por su padre, esculpidas en las tablas de piedra de su mente; palabras que no solo quedaron en su mente juvenil, sino aun perduraban en su mente, en aquel momento, y brillaron con vivo fulgor: JAMÁS HUMILLES A UNA MUJER, NI TE DEJES HUMILLAR POR UNA.

Luego de varios días de llamarla y no recibir respuesta, finalmente ella lo buscó.

  • -        Hola Mariano.
  • -        Hola Adriana, que bueno que vienes, ¿porqué no me llamaste?
  • -        Estaba molesta
  • -        Pero eso fue hace varios días.
  • -        Es que cuando me enojo ya sabes como me pongo.
  • -        Quizá deberías tratar de controlarte y no sacar las cosas de su real proporsión, yo solo llegué unos minutos tarde.
  • -        ¡No te pongas en el plan de víctima! En esos minutos, para ser exacta, 16, ¡pudieron haberme matado, secuestrado o violado! ¡Y todo por tu culpa! Mira, yo no tengo la culpa de nada… aquí tú eres el problema, el impuntual. Y no se porqué te vine a buscar, tú debes de buscarme… ¡adiós!
  • -        ¡Pero…!
  • Ella se volvió a ir.
  • Aquel teléfono volvió a sonar. Esta vez estaba sentado en la oficina y pude responder con calma, mientras revisaba algunos documentos.
  • -        ¿aló?
  • -        Hola, ¿pastor Balabarca?
  • -        Yesssss
  • -        Buenas tardes pastor, ¿lo puedo interrumpir? O ¿prefiere que lo llame luego?
  • -        No, todo bien, podemos hablar, cuéntame…
  • -        Gracias pastor. Tengo una dilema. Tengo 27 años y estoy de novio con una señorita cristiana…
  • -        ¿Cuántos años tiene ella?
  • -        24
  • -        ok, continúa
  • -        Si, y bueno, ella es hija única y es bastante engreída. Su familia es tambien cristiana, pero ella tiene un caràcter muy fuerte y dificil. Se enoja facilmente, y luego vuelve arrepentida porque se siente mal de cómo reacciona. Es como si no pudiera controlar su carácter; como que se desborda emocionalmente cuando algo no le va bien.
  • -        Una pregunta
  • -        Si pastor
  • -        ¿Cuánto tiempo de noviazgo con ella?
  • -        Pues vamos dos años
  • -        Y ¿siempre fue así?
  • -        Si, aunque al principio ella se controlaba más, pero en los últimos meses se controla menos.
  • -        Y tú, ¿cómo es tu carácter? ¿qué haces que generalmente molesta mucho a tu novia?
  • -        Buena pregunta pastor. Toda historia tiene dos perspectivas como mínimo.
  • -        Si…
  • -        Bueno, yo tengo muchos defectos, pero lo que la desborda, realmente no se que es, porque a veces es molesta si llego tarde y en otras ocasiones no. A veces se molesta si le hago una broma, y a veces le hago otra broma más pesada y no se molesta. Es impredecible.
  • -        Entonces es una chica engreída.
  • -        Bueno… si. Es hija única y sus padres le dan todo. Ella es buena. Ama a la iglesia, y a los niños, pero no tiene mucha paciencia conmigo. No necesita un padre, ya tiene uno, y a mi me ve como un novio. No se engríe conmigo.
  • -        Ok. Ella es una niña engreída que le cuesta controlar sus emociones.
  • -        Bueno… si.
  • -        ¿Has tenido oportunidad de verla en su hogar?
  • -        Si
  • -        Y ¿cómo es?
  • -        Pues es muy independiente y hace lo que desea hacer.
  • -        ¿Cómo se lleva con sus padres?
  • -        Diría que normal. No es muy cariñosa con sus padres. Una relación respetuosa pero normal.
  • -        Ok.
  • -        Y ¿porqué me has llamado?
  • -        Bueno, hacia alla voy. Ya no soporto esta situación. Lo último que sucedió fue que me dejó hablando solo en la calle, y cuando supuestamente vino a disculparse, pasó lo mismo. Ella cree que yo debo ir siempre a pedir disculpas.
  • -        Mira. Tengo una pregunta que hacerte
  • -        Digame pastor.
  • -        ¿Estás dispuesto a soportar esta situación hasta que la muerte los separe?
  • -        Pues claro que no. Por eso lo llamo.
  • -        Claro. Y ¿qué has pensado hacer?
  • -        Pues, me duele, pero creo que me quedan dos opciones, una es que los dos busquemos a un consejero y nos ayude con esta situación, y la otra es que terminemos la relación. Y pienso aun más, cuando le propuse que asistiéramos a un psicólogo, lo rechazó de plano, y bueno.
  • -        Entonces.
  • -        Si… Creo que las cosas no van bien.
  • -        Ok.

Querido amigo y amiga, te comparto esta cita que debe darnos mayor luz sobre nuestro presente y futuro rol de padres.

“Vivimos en un siglo cuando casi todo es superficial. No hay sino poca estabilidad y firmeza de carácter debido a que la instrucción y educación de los niños es superficial desde la cuna. Su carácter se construye sobre arena escurridiza. La abnegación y el dominio propio no han modelado sus caracteres. Han sido engreídos y complacidos hasta que se los echó a perder para la vida práctica. El amor del placer rige su mente y los hijos son lisonjeados y se los complace para su ruina”.—The Health Reformer, diciembre de 1872. {CN 170.5}

Oremos.

Querido Señor. Danos criterio para saber identificar en que aspecto de nuestro carácter estamos fallando. Quizás somos engreídos y no nos damos cuenta. Danos humildad. Danos carácter amable y abnegado. Ayúdanos a ser buenos cristianos, a darnos cuenta cuándo la gente se aprovecha de nosotros y cuando nos necesitan realmente. Ayúdanos para saber distinguir la diferencia. En el nombre de Jesús… amén.

Puedes ver este video.


Un gran abrazo y que Dios te guarde y cuide.

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