05 noviembre 2012

TRABAJA DURO


“No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”. (Isa 41:10 R60)

El que ha escogido a Cristo se ha unido a un poder que ninguna sabiduría ni fuerza humana alguna puede quebrantar” (3 Joyas de los testimonios, 222).

Confiar en Dios mientras se tiene de donde sacar recursos para sobrevivir, es una actividad linda; pero confiar en Dios cuando ya no hay de donde sacar nada, cuando se está solo, sin dinero y sin fuerzas, entonces es cuando la fe es exigida y el desánimo levanta su espantosa cabeza.

Entonces clamamos al Señor por auxilio, con oraciones fervorozas y el Señor nos puede responder de maneras inpensadas. Puede preguntarnos “¿qué tienes en tu mano?”, a lo que podríamos responder con un “nada”, entonces es la oportunidad de Dios de mostrarnos su poder con las pocas cosas que tenemos a nuestro alcance.

Dios está dispuesto a bendecir las manos de sus hijos fieles, si es que estos están listos para ser leales a la sagrada vocación de ser cristianos.

Cuando ponemos mano a la obra de trabajar, con los pocos recursos que contamos, Dios hace su parte, bendice la obra y esta prospera. No importa lo humilde del trabajo, si este cuenta con la bendición del Señor, prosperará.

Dios nos dice que no desmayemos, sino que nos dará fuerzas, nos ayudará y nos sostendrá en medio del esfuerzo para tener éxito. Busca el trabajo que puedas hacer y que tengas a mano, confía en la bendición de Dios y trabaja duro. El Señor actuará porque no te abandona.

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