27 junio 2012

YA ES HORA DE COMPROMETERNOS




Apocalipsis 3: 16 “Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”.

“Llegará el día cuando Ud. verá que no es provechoso jugar con los intereses del alma dejando que se debilite, que se vuelva tan ineficaz que Cristo declare: "Ni eres frío ni caliente. . . Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, vomitaré de mi boca" (Ap 3: 15, 16). ¿Qué significa esto?  Que El ya no presentará el nombre de tal persona ante su Padre”.[1]

Ser un tibio espiritual es ser un indiferente. Puede estar en la iglesia y no comprometerse con nada. Simplemente un calientabancas, una persona que sabe de la verdad y no se compromete; y lo que es peor, no sufre por su condición espiritual.

Si fuera frio, este cristiano o cristiana podría ver su infortunio y por la obra del Espíritu Santo en su vida, podría decidir cambiar, pero como le es indiferente todo, su suerte es desesperada. Su caso tiene solo una sentencia: la expulsión.

Cuán comprometidos estamos con la Palabra del Señor; ¿la estudiamos todos los días? ¿buscamos a nuestros hermanos en la fe para hacerles bien? ¿hacemos algo que adelante el reino en esta tierra?

Hoy salgamos de nuestro letargo espiritual y asumamos nuestro puesto en el gran conflicto, busquemos ser parte de la gran cadena de gracia que se extiende desde el cielo a los pecadores.


[1]Elena G. de White, Alza tus ojos (Buenos Aires : Asociacion Casa Editora Sudamericana, 1982), 212.

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