Google+ Followers

13 marzo 2012

AMOR ENTRE HERMANOS




Apocalipsis 3 :7 “Escribe al ángel de la iglesia en Filadelfia: Esto dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre:”

Dios, interesado en todos los momentos de la historia del cristianismo, envía una carta a la iglesia de Filadelfia, tanto real, como simbólica.

Esta ciudad está ubicada a 130 kilómetros al este de Esmirna (Izmir),[1] Filadelfia era la más joven de las siete ciudades a las que se dirigen las cartas de Apocalipsis 2 y 3. La ciudad fue establecida en un área de volcanes extintos que se coludió con el clima para tener excelentes campos de uvas y producción de vino. En el primer siglo experimentó varios terremotos, algunos altamente destructivos.[2]
El nombre de Filadelfia era común en el mundo antiguo y fue fundada por Atalos II de Pérgamo (159 – 138 a. C.) y fue su amor por su hermano y predecesor, Eumenes II (197 – 159) lo que motivó el nombre. Está situada en el valle del rio Cogamus, el cual es afluente del rio Hermus. Además está en el camino de Sardis y Laodicea. Fue devastada por el terremoto del 17 d. C. y gracias a la reconstrucción de Tiberio, la ciudad tomó el nombre de Neocesarea (Nueva ciudad del Cesar). En la época del emperador Vespasiano (70 – 79) el nombre de la ciudad cambió a Flavia, por el nombre de la familia del emperador.[3]
De la iglesia de Filadelfia nos llega una carta de Ignacio de Antioquia quien escribiendo desde Troya refiere acerca del obispo de Filadelfia: “estoy maravillado de este caballero, y en su habilidad para hacer más a través del silencio que quien usa muchas palabras vanas”, cuidaba la congregación de los herejes y cismáticos. Luego el apologeta Miltiades mencionó que el profeta Ammia trabajó en la iglesia de filadelfia.  En el tercer siglo, la iglesia fue el principal blanco de la herejía montanista, que enseñaba que la nueva Jerusalén se asentaría cerca de Filadelfia.[4]
En Filadelfia se conservar pilares muy gruesos que aun siguen en pie a pesar de los terremotos que le ha tocado atravesar.[5] Estos pilares pertenecen a las ruinas de la Basílica de San Juan construida por el Imperio Bizantino.[6]


[1] David J. Jonsson, The Clash of Ideologies: The Making of the Christian and Islamic Worlds ([Longwood, Fla.]: Xulon Press, 2005), 383.
[2] Henry Blackaby, Richard Blackaby, Thomas Blackaby, Melvin Blackaby, y Norman Blackaby. Revelation A Blackaby Bible Study Series (Nashville: Thomas Nelson Inc, 2008), 51.
[3] Jack Finegan. The Archeology of the New Testament. The Mediterranean World of the Early Christian Aposteles (Boulder, Colo: Westview Press, 1981), 178, 179.
[4] David J. Jonsson. The Clash of Ideologies: The Making of the Christian and Islamic Worlds ([Longwood, Fla.]: Xulon Press, 2005), 385, 386.
[5] John M. Court. Revelation. New Testament guides (Sheffield: JSOT / Sheffield Academic Press, 1994), 68.
[6] Michael Counsell. Journeys of the apostles (London: Regent Typesetting, 2002) ,219.

www.yvanbalabarca.tk

No hay comentarios.: