24 febrero 2012

YO SOY…




Apocalipsis 2:23 “Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras”.

De una que tienes diversos amantes, surgen naturalmente hijos a la figura y semejanza de la madre. Si la madre es una iglesia, sus hijas semejantes a ella fueron los reinos que se volvieron cristianos como los Francos, los Visigodos, y los diversos pueblos arrianos que se volvieron católicos por piedad o por conveniencia política siendo ella la que ponía y quitaba reyes.

Estos reinos también recibieron sendas heridas mortales. Los Visigodos fueron invadidos por años por los mahometanos. Los Francos y demás reinos fueron también presa de batallas y pestes, así tanto de invasiones en sus fronteras por enemigos extra europeos, como de sus propios vecinos.

Muchos países cristianos sufrieron a causa de las diversas calamidades que llegaron a experimentar.

En el tiempo de la literal iglesia de Tiatira en el siglo I, las iglesias de Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Sardis, Filadelfia y Laodicea, llegaron a ver como las Palabras del Señor no caían en tierra en la experiencia de la iglesia apóstata.

La historia ahora juzga con espanto y horror como pudo haber existido un tiempo de tanta ignorancia y retraso, al ver la edad oscura. Hubo quien vio aquello y llegó a opinar que la religión de Roma era el opio del pueblo, porque lo acostumbraba a ser conformista con su situación caótica, solo esperando una nueva vida en el cielo romano.

Hay que tener en cuenta también que en esa época plagas mortales de enfermedad azotaron el mundo europeo, fuera de las guerras e invasiones que diezmaban a las familias.

Dios constantemente asegura que “Yo Soy”. Él es, el que es. Dios conoce y escudriña lo más profundo del pensamiento del hombre como individuo y como grupo. Dios es el que conoce.

No hay comentarios.: