Google+ Followers

27 enero 2012

PERSEGUIDOS PERO FIELES

Apocalipsis 1:9 “Yo Juan, vuestro hermano, y copartícipe vuestro en la tribulación, en el reino y en la paciencia de Jesucristo, estaba en la isla llamada Patmos, por causa de la palabra de Dios y el testimonio de Jesucristo”.

Juan se presenta como nuestro compañero, nuestro partner en las dificultades que se generan por ser fiel a la buena voluntad de Dios. Primero recordemos. Dios no prometió que no habría dificultades en una fiel y devota vida cristiana. No en absoluto. Leemos en el salmo de la oveja: “aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno”, y es que el pastor Cósmico, Dios, a veces nos conducirá, Él adelante, por valles de sombra de muerte. Estos son lugares que producen temor, lugares que pueden producir desesperación, pero el Señor acompañará a su oveja fiel y obediente.
El Señor nos acompaña por lugares difíciles para refinar nuestro carácter. Si pensamos que al ser cristianos todo será un lecho de pétalos de rosas, pues estamos muy equivocados.
Juan, por ser fiel, estaba siendo copartícipe con sus hermanos de la tribulación, o persecución, en el período del emperador romano pagano Domiciano quien había levantado una gran persecución contra los cristianos. Juan, como pastor de una grey y último discípulo vivo del Maestro, estaba confiado en el reino y la paciencia de Jesucristo.
Y es que la Tribulación produce paciencia y la paciencia nos prepara para el reino del Señor. Juan estaba exiliado en la Isla rocosa de Patmos donde se lo envió por su fidelidad al Señor Dios, no al señor emperador. Es necesario obedecer a Dios y su voluntad antes que a los hombres.
Juan estaba en prisión por causa de la Palabra de Dios. Para nosotros hoy la Palabra de Dios no es otra cosa que la colección de 66 libros que conocemos con el nombre de Biblia. El Antiguo y Nuevo Testamentos. Pero en los tiempos de Juan solo estaba definido el Antiguo Testamento, el Nuevo aun no. El AT era la Palabra de Dios para Juan.
Pero Juan también fue perseguido por el Testimonio de Jesucristo y este es el Espíritu de Profecía (Ap. 19:10), y en los tiempos de Juan era las obra de los profetas que habían escrito y cuyos libros y cartas circulaban entre las iglesia aunque no se había cerrado el canon aún, esto es el Nuevo Testamento. En otras palabras, Juan estaba preso por haber sido fiel a toda la Escritura.
La iglesia verdadera y perseguida siempre tuvo profetas.

No hay comentarios.: