03 octubre 2011

HOGAR Y FAMILIA: La boda y sus consideraciones

No he conocido mujer joven que no haya soñado con el momento de su boda. Aun cuando eran niñas, ya jugaban con sus muñecas, emulando momentos de la vida domestica. Pensar que ella es la mamá de un jueguete, ya es símbolo del software con el que viene una niña. Y basta que alguna vez haya visualizado una ceremonia nupcial para que comience a soñar con su propia boda.
-       “papi, tú te vas a casar conmigo ¿no?”
-       “Mami, tú me vas a ayudar a vestirme en mi boda, ¿no?”
Son preguntas propias de una pequeña soñadora. Aun se ha visto niñas jugando con sus juguetes, simulando una ceremonia nupcial. Todas sueñan con algún día, casarse con un hombre BUENO, no necesariamente físicamente angelical, sino, de buen nombre, prestigio y trato.
Recordemos que quienes preparan la imagen del esposo, no es otro que el padre de la niña. Cuando la niña ve a su padre cuidándola y dándole el amor que necesita, de manera saludable y madura, propias de un padre equilibrado, entonces ella buscará de manera inconsciente formar un hogar con un hombre que continúe la buena labor de su progenitor, una labor de protección y ennoblecimiento, y fruto de esto, ella retribuirá sumisión, frente al liderazgo preocupado y amoroso de su esposo.
Antes de ventilar el tema de la preparación del novio, cabe señalar que el primer paso de toda relación afectiva de pareja es la amistad. Luego se continúa con el paso del noviazgo y finalmente el matrimonio.
Entre el noviazgo y el matrimonio hay un breve estado, no etapa, llamado el “compromiso”. Esto es cuando el joven pide la mano de la señorita en matrimonio a los padres de la dama. Esto es una ceremonia muy familiar y privada en la que intervienen principalmente los padres de ambos o los apoderados, y los jóvenes novios.
Lo que veremos en este capítulo es cual debe ser la preparación de los novios en esta etapa de “compromiso” que debiera durar en PROMEDIO, seis meses.
Preparación del novio
La preparación para el matrimonio es intencional y hasta debe ser organizado y sistematizado. Esto puede ser de manera independiente o en pareja. Recuerde las necesidades de la novia, que son cariño, conversación, confianza, seguridad y compromiso en la participación activa de la futura familia por parte del novio.[1]
Tenga en cuenta el novio que la ceremonia de la boda debiera ser como la novia quiera. Y esto es porque el video, dentro de varios años, será visto, con mayor regularidad, por la esposa que por el esposo. Generalmente, aunque hay excepciones, es la mujer la que disfruta de volver a ver su ceremonia de bodas.
Los gastos han de ser compartidos, debiendo tener en cuenta que el novio puede pedir ayuda a su familia para cubrir los siguientes detalles.
Para la recepción
1.     Maestro de ceremonias.  Que se le haga la aclaración que , si hace participar a los novios, debe ser para que ellos se sientan bien, y no, como he visto en algunas reuniones, que se burlen de ellos por no saber en que día, mes y año él la vio por primera vez, por ejemplo. Un buen maestro de ceremonias puede llegar a requerir cierto pago.
2.     El buffet. De preferencia, de comida vegetariana. Debe ser variado y bien pensado, acorde a la cantidad de invitados que tengan.
3.     La decoración. Sobria y de buen gusto.
4.     El terno del novio. Del color que ELLA prefiera, (la novia), recomendamos un color oscuro. Y;
5.     La luna de miel. Hacer las reservaciones de pasajes por tierra o boletos aéreos. Hacer la reservación del hotel y de las excursiones que realizarán.
6.      Gestionar los trajes de los pajes.
7.     Gestionar los anillos (en el caso de que los lleguen a usar. En el Perú no se estila).
8.     Gestionar la limosina u otra movilidad para la novia y el novio.
No se aturda con lo que se acabo de mencionar. Involucre a sus familiares en los gastos, de no ser así, busque soluciones. Vea presupuestos y sea realista con sus gastos. No busque endeudarse para casarse. Mejor esperen y junten el dinero necesario.
Preparación de la novia
Recuerdan las damas que el hombre, durante el matrimonio necesitará satisfacción sexual, compañerismo en el ocio, una mujer atractiva, un hogar ordenado y admiración. Entre los gastos que se sugiere haga la novia, están.
1.     Las tarjetas de boda. Pueden ser muy elaboradas o sencillas, depende del gusto de ambos. Se deben repartir mínimo un mes antes de casarse.
2.     La decoración de la iglesia. Se recomienda buen gusto y sobriedad.
3.     El vestido de bodas, que puede ser alquilado o propio.  Tengan cuidado de no mostrar escotes exagerado. Recuerde que la ceremonia de bodas es un evento sagrado. Recuerde que Eva al casarse,  tuvo un vestido de luz y era sin pecado. No llame la atención a hacia su cuerpo con escotes fuera de lugar.
4.     Gestionar los vestidos de las damas de los pajes y.
5.     Tener una cita con su ginecóloga un mes antes de casarse.
6.     Proveer el candelabro para el símbolo de las velas (esto no es obligatorio)
7.     Gestionar el fotógrafo y el equipo de filmación.
No se aturda con lo que se acabo de mencionar, reitero, involucre a sus familiares en los gastos, de no ser así, busque soluciones. Vea presupuestos y sea realista con sus gastos. No busque endeudarse para casarse. Mejor esperen y junten el dinero necesario.
A modo de nota
El novio debiera pensar en hacer un gasto considerable, porque la boda es el sueño de su novia.
Preparación de la familia
Toda boda es un evento feliz, pero no por ello deja de ser estresante. Los familiares directos de los novios también deben prepararse porque participarán de los gastos que se generen con el matrimonio de sus hijos.
Por otro lado, una boda es en cierto modo, una especie de graduación para los padres. Se gradúan de padres y su principal premio será la dicha de su hijo o hija.
Uno de los momentos difíciles es cuando los padres vuelven de la boda y llegan a casa. De sus dos hijos, ahora le queda uno. Ese es un shock que debe ser afrontado por ambos padres, en unidad y comprensión. El hermano que queda en casa, también atraviesa su crisis. Sabe que es la ley de la vida y dependerá de su buen manejo de emociones para superar el momento.
Una crisis significativa es la que viene inmediatamente después del matrimonio del último de los hijos que quedó en casa. Cuando ambos padres regresan y encuentran el nido vacío. Es el momento de volverse a enamorar. De volver a hacer las cosas que hacían antes de que llegaran los hijos. Es el momento de viajar, de entregarse al servicio de los demás y de ayudar de vez en cuando a sus hijos.
Hay parejas que necesitarán de asesoría profesional para atravesar estos momentos. Sin embargo hay muchas parejas que superan el nido vacío rápidamente y asumen su nuevo tren de vida. Otras pareja no lo soportan y optan por tener un bebé, si es que la edad aun se los permite (aunque no es la única causa de un embarazo en la madurez).
Bodas apresuradas.
El que una pareja quiera casarse con premura es una luz ámbar. Las bodas apresuradas de una pareja que recién se ha conocido hace solo un año es un riesgo que no debiera ser alentado. Las familias más estables son las que han tenido un periodo de amistad significativo, y un noviazgo saludable de en promedio dos años de duración. Un noviazgo rápido, sin una amistad de duración regular antes del mismo, no garantizan sino un mayor riesgo para la felicidad conyugal.
A veces se dan casos de parejas de novios que desean casarse rápido porque ella ya está embarazada y desean evitar el embarazoso momento de dar explicaciones, primero a sus padres y familiares, y luego a sus amigos y a la iglesia. Es por ello que se recomienda que desde que se expresa el deseo de realizar la boda, hasta su consumación, transcurran en promedio seis meses.
Una boda de una pareja embarazada no será igual a la de una pareja sin embarazo. La ceremonia de bodas es un privilegio de las parejas que se enmarcaron en los requerimientos bíblicos. Una pareja que ya se embarazó deberá desarrollar su matrimonio civil y una sencilla reunión donde se pedirá la bendición sobre su unión. Lo mismo para una pareja de convivientes sin hijos.
La diferencia de edad en la boda
Este es un tema que resulta común últimamente. Parejas de esposos con más de diez años de diferencia de edad. No es lo más recomendable, pero si ambos novios superan los veinte años, entonces se puede realizar la boda, no sin antes hacerles algunas recomendaciones:
1.     La persona mayor envejecerá más rápido y eso, muy probablemente, trastocará su desempeño como padre, esposo y amante.
2.     La persona menor tendrá mucha energía a todo nivel, que deberá gastar con su pareja, de no ser así, deberá buscar un estilo de vida que le permita hacerlo, siempre en el marco de los principios bíblicos.
3.     Se elevan los riesgos de embarazos con complicaciones en la mujer o de bebes con limitaciones de diversos tipos, desde muy leves y llevaderas, hasta muy graves.
En otras palabras, se debe buscar llamar a la reflexión a ambos. Pero de persistir en su deseo de casarse, entonces se debe dejar en claro que ese paso debe ser tomado con responsabilidad y compromiso, especialmente de la parte menor de la pareja.
A esto debo añadir el tópico de casarse con una persona con hijos. Recuerde que una persona con hijos, tuvo una pareja que es el padre o madre de sus criaturas y que alguna vez los niños irán a ver a su papá o mamá y al revés, alguna vez el padre y la madre de los niños los visitarán.
Esto debe quedar claro en la cabeza de quien quiera casarse con alguien que tienen hijos. Si no va a tolerar que el ex esposo u esposa de su pareja llegue, entonces no de el paso. Pero si ha superado esto, no habrá mayores problemas.
Quienes se quieran casar y ya tengan hijos, deberán ser muy prudentes de no tener mayor contacto con el padre o madre de sus hijos, para no traer problemas a su relación matrimonial. Que venga a visitar a los niños para sacarlos a pasear, es suficiente; pero salir con el ex, pues está fuera de lugar.
Quienes quieran ingresar a una relación de este tipo, deben evaluarse muy bien si es que no tendrán problemas con la dinámica familiar que asumirán. De lo contrario, no inviertan más tiempo.
Dinero, emociones, tiempo y familia
Estas son cuatro columnas sobre las que descansa la armonía familiar. Un buen manejo del dinero por parte de los cónyuges, garantizará la sobrevivencia física de ambos y de los hijos que vendrán. Un buen manejo de las emociones, evitarán la violencia y el deterioro de la autoestima de los miembros de la naciente familia. Un buen manejo del tiempo aliviará el estrés de la ausencia. Un padre involucrado en el cuidado de su esposa y de sus hijos, hará que estos lo quieran como líder y le obedezcan. Ojo, no significa que hay que engreír en demasía a los niños, sino, en que hay que criarlos con sabiduría. Por último, un buen manejo de la familia extendida. Las visitas a los padres, abuelos, tíos, sobrinos, cumpleaños, nacimientos, sepelios, ayudará a mantener a la familia insertada en una realidad social ineludible, no son islas.


[1]Julián Melgosa y Annette D. Melgosa. Para la pareja: una relación estable para toda la vida (Madrid: Safeliz, 2001), 34, 35.

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