16 octubre 2011

HOGAR Y FAMILIA, EL DERECHO CONYUGAL


Durante años se vio al sexo relacionado con lo pecaminoso y sucio. Esta creencia no emanó de la Biblia, sino del estilo de pensamiento greco cristiano de la edad media. Afortunadamente la Reforma invitó a los cristianos a volver a la Biblia, y se aclararon algunos mitos, aunque no todos.[1]
El derecho conyugal tiene que ver con el coito dentro del matrimonio. Dentro del marco del matrimonio, recalco. Este sistema de acción produce seguridad y estabilidad a las relaciones sexuales coitales, ya que se elimina el miedo, y la culpa.
La revolución sexual ha vendido la falsa idea del sexo seguro, sin embargo se ve a la orden del día el crimen (aborto), jóvenes que ven truncadas sus aspiraciones por un embarazo no deseado y el dolor y vergüenza producidos por las infecciones de transmisión sexual.
No obstante, el respeto al séptimo mandamiento, no cometerás adulterio, ha traído aparejado seguridad y libertad genuina. La nueva revolución sexual gira en torno a dejar de lado la promiscuidad y volver a los hitos antiguos de la castidad, virginidad y moral cristiana.
La primera relación sexual
 Este es un momento muy feliz para la pareja de recién casados, cuando ambos, tímidamente, deciden conocerse a un nivel no explorado antes. Es cierto, esto puede sonar ideal para algunos, pero se de muchos jóvenes y señoritas que se están reservando sexualmente para el día de su boda.
La primera relación sexual una de las máximas expresiones de intimidad de una pareja. No es necesaria la experiencia de la convivencia para probar si es que se es compatible. Dejemos de lado esa costumbre cultural de muchos. Para saber si una pareja es compatible existe la amistad sincera y sin hipocresía. La compatibilidad sexual está garantizada desde que el esposo es esposo y la esposa es esposa. Un hombre y una mujer son anatómicamente compatibles, si a esto se le agregan los ingredientes de la ternura, el aprecio, el respeto, la consideración y el cuidado mutuo, la vida sexual será plena.
La esposa virgen llega a su primera noche de bodas con el temor de que su primera vez será dolorosa. Esto no necesariamente será así, si es que el esposo la cuida con ternura y espera con paciencia a que ella deje de lado sus miedos y decida atreverse a experimentar con su esposo el deleite sexual santo en el marco del matrimonio, porque ya les es lícito a la vista de Dios y de la sociedad.
Cuando la mujer es debidamente preparada, a través del trato dulce, las caricias íntimas y los besos de esposos, su cuerpo se preparará físicamente para iniciar el coito, a través de la lubricación de su órgano genital (vagina).
Entonces, el supuesto dolor se reduce a su mínima expresión, y  los primerizos esposos disfrutan de la unión física maravillosa.
Las relaciones coitales en el matrimonio son similares, en su disfrute, como el cocinar. Cuando una persona preparó por primera vez un plato de comida, le quedó rico, pero no tanto como luego de diez años de práctica. La primera vez será fantástico, pero luego de diez años de práctica, será aun mejor.
El esposo primerizo debe ser cuidadoso y dejar el apuro de lado para comprender y mimar a su flamante esposa. Piense en que quizá no pase nada la primera noche, por el cansancio y la tensión de la boda. A lo mejor solo duermen juntos, abrazados y no pase nada.
La ahora señora, debió haber visitado a su ginecóloga un mes antes de la boda, para saber qué método anticonceptivo debe usar. No es lo mejor que los hijos lleguen muy rápido a la vida conyugal. Debieran vivir los dos solos un par de años para llegar a ser una sola carne, no solo en lo sexual, sino en los hábitos, aficiones y estilos de vida. Cuando esto sea así, entonces un nuevo ser, totalmente dependiente de sus padres, podrá llegar y ser felizmente recibido y atendido.
Lo que es y no es permitido
Iniciemos con lo que no es permitido dentro del matrimonio. Aquí ventilaremos brevemente el sexo anal, que es la introducción del pene en el año de la mujer. Esto puede tener consecuencias en la salud tales como:
1.     El rasgado de la mucosa rectal, la cual es fragil y brinda mucha absorción a sustancias, por lo que se utiliza como via de medicación, por ejemplo, con los supositorios. Al haber una penetración brutal por el ano, se pueden generar micro heridas que pueden absorber infecciones, y hasta hemorragias.[2]
2.     Pueden haber infecciones para el hombre, de bacterias que se encuentran en el intestino, las cuales pueden afectar la próstata.[3]
3.     Contaminacion fecal en la vagina de la mujer, lo que puede producirle infecciones que luego pueden afectar al hombre.
Dios no hizo el ano como una zona sexual.
Por otro lado está el sexo oral que tampoco está diseñado para ser utilizado en una sexualidad saludable. Las bacterias de la boca y los genitales o el ano, no son compatibles. Unas fueron creadas para una parte del cuerpo y otros  para otra.
Lo que es lícito son las relaciones coitales normales y naturales dentro del marco del matrimonio. Aun aquí, la pareja debe ponerse de acuerdo en como desarrollar sus encuentros sexuales normales y naturales. Evite forzar a su esposa o esposo a desarrollar alguna actividad sexual sin su consentimiento, de lo contrario, la infelicidad de él o ella se puede anidar en su corazón, de la mano con el resentimiento.
Desviaciones sexuales
Tambien conocidas como parafilias, y son prácticas sexuales que se encuentran fuera de lo socialmente aceptable. Esto en su mayoría es un acto acompañado de una conducta compulsiva no común. Estas son perversiones y a quienes las practican se les llama genéricamente, pervertidos.
Debemos señalar que el homosexualismo fue excluido hace años de las listas de desviaciones sexuales, aunque sí lo és.
El exhibicionismo. Es la práctica de mostrar sus genitales para encontrar placer. Frecuentemente esto va acompañado de masturbación.
Fetichismo. Cuando la persona necesita un objeto inanimado para obtener placer sexual, a este objeto se lo llama fetiche, y pueden ser prentas de vestir.
Masoquismo. Cuando la persona necesita recibir sufrir agresion por otra o por si mismo para encontrar placer.
Pedofilia o paidofilia. Cuando la relacion con niños pequeños produce placer sexual.
Sadismo. Cuando la exitaciones es obtenida del dolor que se le produce a otro.
Sadomasoquismo. Cuando la persona obtiene placer sexual al infligir dolor a otro y tambien del dolor recibido.[4]
Necrofilia. Cuando la persona obtiene deleitle sexual de la manipulacion de cadáveres.
Zoofilia. Cuando el sujeto obtiene placer sexual con animales.
Vouyerismo. Cuando el individuo encuentra placer sexual fisgonear a otros, esto va acompañado de masturbación.
Estos son solo algunos de la amplia gama de distorciones sexuales.[5]
Las personas con estas adicciones deben buscas ayuda no solo espiritual, sino médica, psicológica y psiquiátrica.
La palabra bíblica porneia, incluye todo pecado sexual o toda forma de impureza sexual. Toda desviación sexual debe ser evitada por los cristianos que buscan servir al Señor con todo su corazón. Dios perdona al pecador, pero desea que este cambie de vida con todas sus fuerzas.


[1]Tim F. LaHaye, y Beverly LaHaye. El acto matrimonial: la belleza sexual del amor. (Terrasa, Barcelona: CLIE, 1988), 108.
[2]Anthoni M. Lescault, Problemas sexuales del hombre (México: Instituto de la Salud, 1999), 173.
[3]ADAM, “Prostatitis bacteriana aguda”, medlineplus, http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/000519.htm (consultado: 15 de octubre, 2011).
[4]Isbelia M. Segnini, Agenda sexológica (Caracas: Alfadil, 1997), 53, 54.
[5]Ángel Luis Montejo González, Sexualidad y salud mental (Barcelona: Glosa, 2003), 291.

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