29 agosto 2011

CUARTA CLASE DE HOGAR Y FAMILIA


 
Diez principios para hallar al amor de tu vida


Una de las inquietudes de mi adolescencia fue el hecho de encontrar a la persona apropiada para mí. Sin embargo, la verdadera cuestión debió haber sido convertirme en la persona apropiada para ella.
En varios años de estar tocando el tema del noviazgo con adolescentes y jóvenes he encontrado algunos principios que te ayudarán a encontrar al amor de tu vida, lo interesante es que coloco la pelota en tu cancha. Si te elaboras, pedirás o ayudarás a tu novio o novia que se elabore.
1.       Se realista.
Cuando tenía 14 años me gustó mucho una amiga del colegio. Ella era genial. Tenía un lindo carácter y un físico muy interesante. Quería que fuera mi novia, así que consulté a mi madre. “Mamá, creo que ya es tiempo, quiero tener una novia”. Lo que me respondió me marcó por años. Confieso que no era un muchacho atractivo, ni tampoco el alma de la fiesta. Era más del tipo estudioso y tímido. Así que sus palabras, más mi predisposición a pensarme las cosas bien, pues dieron como resultado… “Yván… solo tienes catorce años”. Fue suficiente. No tuve novia hasta los 20.
Luego, cuando estuve en primer año de universidad, consulté con un profesor muy bueno y cariñoso con los jóvenes. Le pregunté: “Pastor, ¿a qué edad será bueno iniciar un romance?” y él respondió: “Yván, cuando estés en tercer año de carrera”.
Es decir, a los veinte.
Que tiene que ver que uno pase de los veinte para ser realista. Pues que se espera que se halla dejado atrás el engreimiento de la adolescencia y se proyecte uno a vivir deacuerdo a un plan de vida, propio de la juventud.
Ser realista con las expectativas que se tienen en un noviazgo es muy importante. Debemos dejar de lado el envoltorio rosado que por lo general tiene puesto esta etapa de la vida y abrir bien los ojos. No digo que no debe haber romance, en primer lugar, debe primar la serenidad y la objetividad.
Para ser objetivos y realista es necesario pedir consejo a personas que tengan la cabeza fría. Es decir, personas que vean la  futura relación desde afuera, desde lejos, con toda la frialdad del caso. Esas personas debieran ser los padres, quienes nos conoces y han vivido más, por lo tanto, tienen más experiencia.
Luego vienen los amigos mayores que pueden aconsejarnos. Otro detalle a tener en cuenta es que el novio o novia no es un ángel. Tiene defectos que es impresindible conocer para aquilatar y saber si se los va a tolerar o resultan insoportables. Además hay que conocer sus fortalezas y virtudes para aquilatarlas también y sabes si cuentan con tu aprobación y afinidad.
2.       Conoce a sus padres y demás seres amados
Esto es muy importante. Conversar con los padres de la persona amada descubrirá muchos acertijos. ¿Cómo será mi novia dentro de unos años? Pues mira a su madre. (NO, no me odies amiga, es la verdad).
¿Cómo me tratará mi novio después de que nos casemos?, pues mira como trata su papá a su mamá. Mira como es la dinámica de la familia de la persona a quien amas. Esa es la dinámica de la que “jalará” sus vivencias para proyectarlas a la futura convivencia contigo.
Mira como trata a su madre o a su padre, pues así te tratará a ti, en la gran mayoría de los casos. Esto puede cambiar si es que el joven o señorita se elaboran y deciden romper el círculo familiar de convivencia. Esto puede llegar a ser un tanto difícil, pero el amor puede lograr cambios. Solo que los cambios deben lograrse antes de casarse y por un tiempo adecuado (un año o más).
Mira como trata a sus hermanos mayores o menores. Observa si en su casa siempre hay un familiar de visita, o si vive con sus abuelitos. Quizá algún día tú debas vivir con sus padres cuando estos estén solos y ancianos.
Hay mucho aprendizaje en el hecho de visitar a la familia de la novia o novio.
3.       Expónganse a diversas vivencias saludables
Anda con tu novia de compras. Muéstrate realmente como eres. Yo reconozco que como acompañante de compras me esfuerzo, pero por lo general soy un adefesio.  Me aburro rápido, pero no por eso, abandono. Estoy allí tratando de no malograr la salida de compras que para las damas es muy gratificante (¡Y tengo dos hijas!).
Muéstrate en tus deportes. ¿Acaso tienes un lindo carácter cuando juegas? Vayan a visitar sitios que le guste a uno de los dos y observen las conductas y reacciones del acompañante. Vean como son bajo situaciones estresantes y alégrense en los momentos de sana camaradería.
Participen en la iglesia y evalúen cual es el nivel de compromiso de la persona amada con las cosas sagradas. Observen como son cuando comen juntos. Si él acaba rápido y ya quiere irse o si se demora más que tu padre y quieres irte tu y lo apuras.
Obsérvalo en la playa… te puede llevar algunas sorpresas de los ojos de tu novio. En fin. Esto es para que se conozcan y decidan superar y tolerar las diferencias o no.
4.       Busquen ser saludables
Hagan ejercicio. Los hombres por lo general sueñan con una novia guapa y de buen cuerpo. Pues entonces ofrezcan lo que desean. Salgan a hacer ejercicio, vayan al gimnasio y estén sanos.
Duerman lo suficiente, coman saludable, beban agua y manténganse ocupados mentalmente. La salud depende de lo que entra por nuestros sentidos y en especial, lo que se ingiere.
Cuídese. Tome un baño diario para limpiar su cuerpo y deje de lado el estilo de vida perjudicial. Hágase un chequeo médico anual de rutina.
Por otro lado, busque estar mentalmente saludable. Cultive el arte de pensar en positivo, esperando lo mejor de la situación y esperando lo mejor de las personas. Eso lo ayudará a tener un mejor ánimo. Júntese con gente sociable y mentalmente saludable. Gente que sea respetuosa y alegre. Que lo escuche y se interese en usted. Si quiere amigos, sea amigo (vea la primera parte del libro).
Cultive valores morales que le permitan proyectarse a su novio o novia con respeto y admiración. No tema a asumir responsabilidades. No huya de sus roles, asúmalos con compromiso y proyéctese a vivir con alegría y esfuerzo.
Salga de su zona de comodidad, del lugar de donde no quiere moverse, y atrévase a hacer algunos cambios para ser saludable. Busque aquello que usted practica, en su novio o novia, de lo contrario, invítele a ser parte del cambio con usted.
5.       Busquen desesperadamente puntos de afinidad
Recuerde que “aves del mismo plumaje se juntan” esto es muy importante. Hagan una lista de las actividades que a ambos les gusta realizar, tales como: ir a un museo, ir a la playa, hacer deporte, estudiar, desarrollar un hobby como la carpintería, el origami, la chocolatería, la panificación, u otro.
Todo punto de afinidad es ventaja para un futuro matrimonio. Vean si a ambos les gusta salir de paseo, de viaje, de visita, al parque, a caminar, a leer, ver una película constructiva, visitar tiendas, ver escaparates, etc.
Todo punto de comunión es ventaja. Recuérdalo. Una relación se construye en base a las afinidades. Una pareja de esposos que son muy diferentes, claro que pueden llegar a alcanzar la dicha conyugal, sin embargo, les costará un poquito más que a una pareja de esposos que disfrutan pasar tiempo juntos haciendo lo que les gusta a ambos.
Uno de los detalles que hay que observar es si a ambos les gustan los niños. Porque si no… puede llegar a ser un punto de estrés en la relación matrimonial. Sin embargo, cuando uno ve a su bebé, la vida y la manera de verla y abordarla, cambia por completo. Ambos se deben proyectar a atender a sus hijos como un equipo (un consejito… téngalos seguidos).
6.       Asume roles sin miedo, ensáyate
Amigo, no le corras a las responsabilidades. Ella necesita un hombre, no un hijo, no un padre, sino un hombre, un líder que vea los detalles de la vida y los asuma con valor y alegría. Esto le puede costar más a un muchacho que fue muy engreído por sus padres, pero debe asumir sus roles.
Si hay una reunión en la universidad, pues debes asistir. Si hay que hacer una tarea, debes hacer rápido. Primero el deber, luego el placer. Eso es ser joven, no adolescente.
Para ennoviar hay que hacer gastos. Me pregunto ¿de dónde sale la plata? ¿Quién financia las noches románticas del hijo? Pues más de una vez: mamá y papá. Pues ya basta. Vaya a conseguir dinero trabajando, a ver si con ese dinero decides invitarla a un sitio caro, o, como te costó ganar la plata, a un lugar más modesto.
Decida ser un joven. Cambie su manera de vestir, deje de ser un adolescente y sea y parezca un joven, no un desadaptado. Asuma roles.
Señorita, compórtese como tal. Sea toda una dama. Que al hacer esto estará no solo cuidándose a sí misma, sino también la moral de toda la nación. Una nación es tan moral como lo son las mujeres que la conforman. Puedo sonar muy machista, pero medite en ello.
7.       Maneja tus pensamientos y emociones
Aprenda a utilizar una agenda y revísela a diario. No basta con escribir en ella todo. Ese es el primer paso, luego léala a diario luego de leer su Biblia. El tener sus tiempos ordenados y priorizados, le ayudará a tener en orden sus pensamientos, y a su vez sus emociones.
El uso del tiempo debimos haberlo aprendido de niños, pero si no fue así, deberemos aprenderlo de jóvenes. Cargue o porte una agenda, que de preferencia sea escrita y no electrónica. Aprenda a utilizarla en papel y luego, cuando esté adaptado a utilizar y manejar bien sus tiempos, entonces, migre a una agenda electrónica. Un Ipod Touch es un artilugio útil y versátil.
Luego, aprenda a poner en disciplina sus pensamientos. Sea dueño de ellos, y no se deje llevar por suposiciones. Yo tengo esa debilidad. Pero mi fortaleza es ese aspecto es mi amada Victoria (así se llama mi esposita). Ella me ayuda ver las cosas desde su real dimensión y no como yo me las imagino (que  a veces es monstruoso) ella es mi ayuda idónea.
No se deje llevar por lo que le dicen, maneje sus emociones negativas y sea cauteloso con las emociones positivas. Sea alegre y dinámico. Someta sus enojos y frustraciones. Cuando algo no le salga bien, no se lamente, mire el lado positivo del fracaso. No lo vea como tal, sino como un aprendizaje, aunque a veces costoso, pero aprendizaje al fin.
8.       Aprendan a resolver conflictos
Esto es imprescindible en el noviazgo. Me preocupo cuando una pareja no discute. Será porque son afines en demasía o porque no han tenido suficientes experiencias previas saludables y tensionantes.
Es necesario dar rienda suelta a una discusión, a un intercambio de ideas, y a un saludable disentir. Pero con respeto y con el ánimo de dar el brazo a torcer, no por la terquedad de la otra persona, sino por la contundencia de sus argumentos.
Si descubre que su novio o novia es simplemente terco sin razón, entonces o  lo tolera y no y toma medida al respecto, como terminar la relación. O de pronto, descubre que tú eres la testaruda o testarudo y que debes aprender a plantear mejor tus argumentos.
Es bueno conversar y a veces discutir. Sin herir, ni insultar. Recuerda que la ira empieza cuando las razones acaban. Un saludable intercambio verbal, con altura y con las emociones bajo control, ayudarán a ver el punto del vista del otro para aquilatarlo y valorarlo.
Señoritas, recuerden que en el arte de la argumentación, ustedes están mejor dotadas. Den espacios de paz cuando su novio se quede atascado en una diferencia de opinión. Jóvenes, no vayan a una discusión con el único propósito de ganar, sino con el propósito de valorar lo que es mejor.
9.       Aprendan a moverse en equipo
Esto es fácil cuando se está de novios. Pero no se debe perder cuando se casan y luego cuando llegan los niños. Deben recordar que pronto serán una comunidad, primero de dos, y luego de más miembros.
Es cierto que los hombre (por lo general, no todos) quieren su espacio, su cueva, irse un rato a solas. Pero ese espacio, no debe ser todo el día tampoco. Debe el hombre pasar tiempo con su esposa y sus hijos, dejando de lado su periddico, el internet, el trabajo (el PS2 y el Nintendo ya ni se deben usar en esa etapa) para conversar. Para buscar intimidad verbal.
Recuerden que son un equipo y que deben planificar para todos. Eso exige un cambio de perspectiva mental y una planificación concreta de cómo desarrollar la vida. Pero en la medida que se asuma esta realidad, la familia estará más unida. Una de las cosas que mis hijas recuerdan más, son las ocasiones en que salimos todos como familia.
10.   Recuerda que es para toda la vida
Por último, el noviazgo es la antesala maravillosa del matrimonio y el matrimonio es para TODA LA VIDA.
“Jorge, aceptas a Patricia como tu UNICA y legítima esposa, y RENUNCIAS a TODAS las demás, y le vas a ser fiel, en las buenas y en las MALAS, en la salud y en la ENFERMEDAD, en las riquezas y en la POBREZA, en el éxito y en el FRACASO, hasta que la MUEEERRRRTTTEEEEE los separe… ¿aceptas?”
Y al contrario:
“Patricia aceptas a Jorge, como tu UNICO y legítima esposo, y RENUNCIAS a TODOS las demás, y le vas a ser fiel, en las buenas y en las MALAS, en la salud y en la ENFERMEDAD, en las riquezas y en la POBREZA, en el éxito y en el FRACASO, hasta que la MUEEERRRRTTTEEEEE los separe… ¿aceptas?”
Si puedes contestar con un feliz, alegre y sonoro “SSSSiiiiiiii!!!!”, entonces, lo que Dios unió, que no lo separe el hombre… ni el hambre, tengan el suficiente dinero e ingresos mensuales como para vivir con decencia y sin incomodar a sus padres.

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