22 marzo 2011

MALOS REPRESENTANTES


Salmos 76:7 “Tú, temible eres tú; ¿Y quién podrá estar en pie delante de ti cuando se encienda tu ira?”

“Su misericordia, su paciencia y su amor incomparable quedan velados, y su honor es anublado por la perversidad de sus seguidores profesos... Ensalzad a Jesús.  Hablad de su amor, de su poder, y que el yo se pierda detrás de la gloria de su persona  y el gran poder de la cruz del Calvario” (A fin de conocerle, 348).

Que horror, cuantas veces sacrificamos nuestra lealtad al Salvador por tratar de caer bien a los que nos rodean. Cuantas veces representamos mal al que es todo amor y a la vez, juez de toda la tierra.

Nuestra maldad en la forma en que hablamos, vivimos, comemos, nos relacionamos, jugamos y nos movemos ¿representa bien al Dios en el que creemos que es todo amor y abnegación? ¿será que estamos haciendo una profesión práctica de fe diaria delante de los demás? ¿será que los demás pueden tener vislumbres del amor y justicia de Dios a partir de nuestra manera de vivir?

Hoy es un buen momento para reflexionar acerca de nuestra responsabilidad como hijos e hijas de Dios.

Tenemos un Dios capaz de derretir los montes con su poder y más de una vez la gente que nos rodea no lo considera así, por causa, a veces, de nuestra conducta irreverente y descuidada.

Tratemos el día de hoy de pensar más en vivir como mirando al invisible.

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