18 febrero 2011

DIOS TE SIGUE AMANDO


Salmos 23:4 “Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento”

“Todo redimido comprenderá la obra de los ángeles en su propia vida. ¡Qué sensación le producirá conversar con el ángel que fue su guardián desde el primer momento; que vigiló sus pasos y cubrió su cabeza en el día de peligro; que estuvo con él en el valle de la sombra de muerte, que señaló su lugar de descanso, que fije el primero en saludarle en la mañana de la resurrección, y conocer por medio de él la historia de la interposición divina en la vida individual, de la cooperación celestial en todo trabajo en favor de la humanidad!” (Eventos de los últimos días, 302).

Algunos consideran que los cristianos consagrados jamás van a atravesar problemas porque el Señor los cuidará y todo lo que les sucederá será positivo.

Esto no es cierto y el texto de hoy lo desmiente. Los hijos consagrados y fieles de Dios también pueden transitar el valle de sombra de muerte y no porque Dios se haya olvidado de ellos, ni porque dejó de ser el Padre Celestial amoroso y cuidadoso. Dios utiliza estas pruebas como un medio para probar y afinar nuestra fe.

Lo interesante de este periodo de prueba es que el Señor siempre avanza con la oveja por la oscuridad de las pruebas y de la enfermedad, para infundirle guía y aliento. Querido amigo y amiga… ten cuidado con caer en la teología de la prosperidad que solo intenta desviar tu concepción de un Dios Omnipotente a un Dios autoservicio que está obligado a hacer tu voluntad.

Si estás atravesando pruebas y momentos difíciles, solo intenta recordar que no solo Dios te acompaña y quiere tu instrucción, sino que envía ángeles para cuidarte, y que algún día los verás cara a cara.

No hay comentarios.: