26 enero 2011

Introducción al Apocalipsis III


Apocalipsis 1:3. “Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca”.

Aquí se destacan tres frases que considero importantes:

Bienaventurados, makarios, feliz, contento, ¡bendito!. Esta es la situación de dos tipos de personas.

El que lee, o el que es lector activo, el que da la lectura en público. El predicador o el que da la lectura en sentido activo, pero ojo, se lee la profecía. La lectura de esta carta del Señor para la iglesia.

Los que oyen, también son bienaventurados o benditos. Pero no los oidores informales, sino los oidores activos, que guardan. Puedo escuchar el apocalipsis veinte veces en MP3, pero no guardar las cosas en ella escrita. No se trata de oir, sino también actuar lo que se escucha.

En nuestros tiempos, todos podemos tener una Biblia y estamos seguros que la mayoría podemos leerla; pero también escucharla por la radio, el internet o de otra persona, pero la bendición y la felicidad está para el que las guarda activamente, es decir, las pone por obra, las internaliza, las hace propias.

Por último, el tiempo está cerca. El tiempo se acaba. Y esta es la esperanza de todo cristiano. Este sistema de cosas pronto se terminará y parte de preparase para estar con el Señor, es guardar las palabras del Apocalipsis.

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