25 enero 2011

Introducción al Apocalipsis II


Apocalipsis 1: 2. “que ha dado testimonio de la palabra de Dios, y del testimonio de Jesucristo, y de todas las cosas que ha visto”.

Juan, el profeta, el discípulo amado, el más joven de todos los apóstoles. Este muchacho llego a gozar de una experiencia  muy íntima con su Señor lo que le permitió gozar de una experiencia más personal que los demás. El decidió tener un contacto muy personal con las enseñanzas de Jesucristo.

Este Juan dio testimonio (Juan 15:27) en calidad de testigo presencial del cumplimiento de la Palabra de Dios, pues se hizo un poderoso predicador. El testimonio de Jesucristo, su vida, ministerio, muerte y resurrección fueron su testimonio acerca del Señor; acerca de su experiencia; acerca de lo que vio.

Primero vio la vida de Jesús en esta tierra, pero en la experiencia de la isla, vio los mensajes de Dios para un pueblo remanente de su tiempo y a lo largo del tiempo. Juan redactó fielmente los mensajes del Señor.[1]


[1] John MacArthur, Comentario MacArthur del Nuevo Testamento: Apocalipsis (Michigan: Editorial Portavoz, 2010), 31, 32.

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