09 diciembre 2010

SIN QUEJAS

Nehemías 4:17 “Los que edificaban en el muro, los que acarreaban, y los que cargaban, con una mano trabajaban en la obra, y en la otra tenían la espada”.

“La oposición y otras cosas desalentadoras que en los tiempos de Nehemías los constructores sufrieron de parte de sus enemigos abiertos y de los que se decían amigos suyos, es una figura de lo que experimentarán en nuestro tiempo los que trabajan para Dios. Los cristianos son probados, no sólo por la ira, el desprecio y la crueldad de sus enemigos, sino por la indolencia, inconsecuencia, tibieza y traición de los que se dicen sus amigos y ayudadores” (Profetas y reyes, 475).

Nehemías nos muestra la fe práctica diaria. Un cristiano que vive quejándose que todo está mal, que todos son malos dentro de la iglesia, se han desenfocado totalmente.

Una vez un sabio amigo me dijo algo muy cierto: “Cuando vayas a un nuevo campo misionero, los primeros que se te van a acercar con los alarmistas, te dirán: pastor, la iglesia está en apostasía, están todos fríos y verá que pronto las paredes se caerán sobre los pecadores. Pero amigo, no creas hasta que llegues a la misma iglesia y veas todo. Verás que todo fue una exageración”.

Vivir quejándose es vivir fuera de la realidad. La vida cristiana real es un desafío que estamos dispuestos a enfrentar en compañía de nuestro Señor. En nuestro camino habrá muchas causas de desanimo y de dolor, pero debemos luchar por mantener la mejor de las actitudes frente a los peligros. Enfrentar todo con una sonrisa que es el resultado de confiar en el amoroso y tierno cuidado del Señor.

La vida cristiana tendrá momentos con mesas rebosantes de bendición, pero también habrá valles de sombra de muerte y no es bueno quejarse en esos momentos, sino tomar en una mano la espada del Señor, la Biblia, y en la otra el deber que debe ser cumplido, viendo por la fe la vara y el callado del Pastor Jesucristo que nos infundirá aliento.

No hay comentarios.: