24 octubre 2010

FIELES A LA LUZ


1 Reyes 11:3  “Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón”.

“Sus mujeres ejercieron una influencia poderosa sobre él, y gradualmente le indujeron a participar de su culto. Salomón había despreciado las instrucciones que Dios había dado para que sirviesen como barrera contra la apostasía, y llegó a entregarse al culto de los dioses falsos” (Profetas y reyes, 40).

Un viejo refrán dice: “Júntate con lobos y terminarás aullando”. Eso fue lo que le pasó a Salomón. El juntarse en asociaciones íntimas con los que no temen al Señor redundará tarde o temprano en un relajamiento de la piedad de la persona cristiana.

Cuantas veces me preguntan los jóvenes: ¿puedo tener una novia que no es de mi iglesia?. Pero la respuesta está clara en la palabra del Señor. Es No. Y la razón es que será mucho más fácil que el inconverso influya en la cristiana que al revés.

Recordemos la vida y caída de Salomón, el hombre más sabio de la historia de la humanidad y lo que la desobediencia hizó con él. Hoy tomemos la decisión de permanecer fieles a los consejos revelados del Señor.

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