28 abril 2010

TODO ES OBRA DE DIOS

1 Samuel 17:40 Y tomó su cayado en su mano, y escogió cinco piedras lisas del arroyo, y las puso en el saco pastoril, en el zurrón que traía, y tomó su honda en su mano, y se fue hacia el filisteo.

“Aunque Saúl había dado permiso a David para que aceptara el desafío, el rey tenía muy pocas esperanzas de que David tuviera éxito en su valerosa empresa. Había ordenado que se vistiera al joven de la coraza del rey. Se le puso el pesado almete de metal en la cabeza y se le ciñó al cuerpo la coraza así como la espada del monarca. Así pertrechado, inició la marcha, pero pronto volvió sobre sus pasos. Lo primero que pensaron los espectadores ansiosos fue que David había decidido, no arriesgar su vida en tan desigual encuentro con su antagonista. Pero el valiente joven distaba mucho de pensar así. Cuando regresó adonde estaba Saúl, suplicó que le permitiera, quitarse aquella pesada armadura, diciendo: "Yo no puedo andar con esto, porque nunca lo practiqué." Se quitó la armadura del rey, y en vez de ella sólo tomó su cayado en la mano, con su zurrón de pastor, y una simple honda. Escogiendo cinco piedras lisas en el arroyo, las puso en su talega, y con su honda en la mano se aproximó al filisteo” (Patriarcas y profetas, 700, 701).

Lo que nos enseña el liderazgo secular es que “tú puedes”, si te esfuerzas “todo es posible”, “nada es imposible” si tienes fuerza de voluntad, “sí se puede”, “todo es cuestión de actitud”. Pero todos estos mensajes están centrados netamente en el ser humano y en sus esfuerzos. Piensen un minuto en lo que estaría pensando David.

¿Acaso confiaba en sus propias fuerzas y destrezas, en sus fortalezas, oportunidades, debilidades y agresiones? Pues les tengo una buena noticia. David no pensó en que él podía sino en que Dios era capaz de utilizarlo para darle una lección al blasfemo.

Hoy debes confiar no en tus doctorados, tu carrera o tus habilidades innatas o adquiridas sino en que Dios es capaz de vencer a los gigantes que te rodean a través de ti. Aprende a vivir en: “todo lo puedo EN CRISTO QUE ME FORTALECE”.

No hay comentarios.: