16 julio 2009

FE EN LAS PROMESAS

Números 13:30 “Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella; porque más podremos nosotros que ellos.”

“Estos hombres, habiéndose iniciado en una conducta errónea, se opusieron tercamente a Caleb y Josué, así como a Moisés y a Dios mismo. Cada paso que daban hacia adelante los volvía más obstinados. Estaban resueltos a desalentar todos los esfuerzos tendientes a obtener la posesión de Canaán. Tergiversaron la verdad para apoyar su funesta influencia. "La tierra por donde pasamos para reconocerla, es tierra que traga a sus moradores," manifestaron. No sólo era éste un mal informe, sino que era una mentira y una inconsecuencia. Los espías habían declarado la tierra fructífera y próspera, todo lo cual habría sido imposible si el clima hubiese sido tan malsano que se pudiera decir de la tierra que se tragaba "a sus moradores." Pero cuando los hombres entregan su corazón a la incredulidad, se colocan bajo el dominio de Satanás, y nadie puede decir hasta dónde los llevará.” (Patriarcas y profetas, 410).

Cuando la incredulidad nos invade, lo mejor es quedar callados. Los doce espías luego de regresar de su recorrido por la tierra de Canaán se sintieron temerosos al ver las ciudades fortificadas de los pueblos que vivían allí. Despreciaron las fortalezas y ventajas que poseías, dejaron de lado las oportunidades y bendiciones que esta nueva tierra poseía y decidieron sostener el argumento cobarde: “Dios se equivocó”.

A veces, sin darnos cuenta, por nuestra falta de fe asumimos la misma posición de los espías. Decidimos dejar de ver lo bueno de las situaciones para centrarnos solo en lo malo. Desalentamos a nuestros oidores y somos un aroma de muerte para muerte.

El otro extremo es aquel grito de actitud netamente humano: “Si se puede”. Esa no es el enfoque adecuado. El enfoque adecuado se entreteje en el grito de fe de Caleb: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Vamos hacia adelante.

Lamentablemente el pueblo se puso en el lado de la oposición. Decidieron despreciar el don de Dios. Pero Dios aceptó a sus siervos Josué y Caleb quienes se mantuvieron del lado de la verdad. Tengamos cuidado de ser encontrados en el grupo de la obediencia por fe. Hoy decidamos estar del lado de Caleb.

No hay comentarios.: