10 julio 2009

¡AVANZA!

Éxodo 14:28 “Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno.”

“En esto se enseña una gran lección para todos los tiempos. A menudo la vida cristiana está acosada de peligros, y se hace difícil cumplir el deber. La imaginación concibe la ruina inminente delante, y la esclavitud o la muerte detrás. No obstante, la voz de Dios dice claramente. "Avanza." Debemos obedecer este mandato aunque nuestros ojos no puedan penetrar las tinieblas, y aunque sintamos las olas frías a nuestros pies. Los obstáculos que impiden nuestro progreso no desaparecerán jamás ante un espíritu que se detiene y duda. Los que postergan la obediencia hasta que toda sombra de incertidumbre desaparezca y no haya ningún riesgo de fracaso o derrota no obedecerán nunca. La incredulidad nos susurra: "Esperemos que se quiten los obstáculos y podamos ver claramente nuestro camino;" pero la fe nos impele valientemente a avanzar esperándolo todo y creyéndolo todo.” (Patriarcas y profetas, 296).

Este pasaje se podría aplicar a varios cuadros de nuestra vida, cuando por fe escuchamos la orden “Avanza” sepamos que el mar se abrirá, solo basta tener fe.

La obediencia es primero, antes que la duda y la incertidumbre, debemos recordar el salmo 23 para ver cuan amoroso es el pastor que va adelante, y aunque nos guie por el valle de sombra de muerte, con su presencia y ejemplo nos dice “Avanza” para continuar sin miedo a la muerte… ni a la vida.

Querido hermano, el Señor te tiene tomado de la mano derecha, no temas, El te ayudará, siempre te sostendrá, en sus manos te tiene esculpido, te conoce mejor que tu a ti mismo y está listo para abrir el mar rojo de los problemas y vicisitudes a fin de que puedas transitar en seco, solo requiere que tu decidas avanzar con fe y confianza en El.

Hoy es tu oportunidad para vivir por fe, entrénate en pequeñas cosas y veras como el programa de Dios te exigirá fe en cuestiones mayores para prepararte para soportar aun mayores y gloriosas pruebas.

Pero si eres una persona que está pasando pruebas producto de tus propias malas decisiones, no temas, si has confesado tus pecados, El te perdona y está listo para volverte a tomar de la mano y conducir hacia la patria celestial. Oh maravilla de amor prometido. Descansa en el Señor y verás como tus problemas y pecados quedan sepultados en lo profundo del mar detrás de ti… ¡Avanza!

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