11 abril 2009

3 LA ESPERANZA

Para Memorizar: “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Ped. 3:15).

EL SIGLO XX COMENZÓ con una atmósfera de gran optimismo. Desde el principio del siglo de las luces, el optimismo dominó la manera de pensar en el mundo occidental se creía que, como seres humanos; no solo podíamos descubrir toda la verdad usando la razón; también éramos capaces de la perfección moral. Creíamos que los inventos nuevos, las maneras nuevas de viajar, el aumento dramático del conocimiento médico, la introducción de máquinas nuevas y el progreso continuo de la moral humana mejorarían la vida. Pero, después de dos guerras mundiales, del Holocausto, de la amenaza nuclear, de la Guerra Fría y del terrorismo mundial como un peligro siempre presente, junto con la percepción de que la humanidad está en el proceso de destruir el ambiente que necesita para la supervivencia humana, queda muy poca razón para tener optimismo.
Sin embargo, hay esperanza, no en lo que vemos o en lo que podemos hacer sino en lo que Dios nos ha prometido por medio de Jesús, su Hijo.

1 comentario:

roy renfor dijo...

Mi punto de vista la esperanza es lo q ultimo q se pierde, si Dios nos prometio q nos mandaria a su unico hijo querido Jesus para salvarnos del pecado y nos prometio de la sengunda venida para salvacion total, creo q los cristianos esperamos la salvacion por la promesa vendita de Dios.