30 enero 2009

6 PROBAR A LOS PROFETAS

LA CREENCIA FUNDAMENTAL Nº 18 afirma: “Uno de los dones del Espíritu Santo es la profecía. Este don constituye un rasgo que identifica a la iglesia remanente, y se manifestó en el ministerio de Elena G. de White. Por haber sido la mensajera del Señor, sus escritos proveen una fuente de verdad perdurable y autoritativa, que provee para la iglesia consuelo, conducción, instrucción y corrección. Además, hacen claro el hecho de que la Biblia es la regla con la cual se debe probar toda enseñanza y experiencia” (CASD 246). (Ver Joel 2:28, 29; Hech. 2:14-21; Heb. 1:1-3; Apoc. 12:17; 19:10).

Aunque la Sra. de White nunca se llamó a sí misma “profetisa”, la iglesia ha reconocido que lo fue. En 1905 escribió: “Otros me han llamado profetisa, pero nunca pretendí ese título. No he sentido que era mi deber designarme así” (1 MS 40).

Esta semana consideraremos un poco más de cerca su don profético.

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