28 noviembre 2008

Lección 10: La expiación en la cruz

Un hombre le hizo juicio a una empresa de comidas rápidas, reclamando que su obesidad y los problemas de salud que lo acompañaban resultaron de las cuatro a cinco comidas por semana que consumía en el restaurante de comidas rápidas. ¡Le echaba la culpa a la compañía, no a sí mismo, por sus problemas!
Todos tendemos a ser así, al echar la culpa a otros por nuestras equivocaciones. Pero Dios no acepta excusas; él considera que cada uno es responsable por sus pecados. Sin embargo, aquí es donde comienza a aparecer el misterio de la expiación en toda su belleza. Si asumimos la responsabilidad por nuestros pecados, y tenemos fe verdadera en Jesús, Dios está dispuesto a perdonarnos esos pecados. Cuando reconocemos nuestra responsabilidad, somos liberados de la penalidad de nuestra rebelión. ¿Qué ocurrió con esa pena? Dios no la pasó por alto. No, en lugar de eso, él permitió que cayera sobre Jesús, y la experiencia de Cristo al recibir ese castigo será nuestro tema en esta semana.

No hay comentarios.: