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18 octubre 2008

Lección 4: La expiación y la iniciativa divina

Los seres humanos recibieron libertad moral, algo que no se encuentra en ninguna otra criatura que Dios creó aquí en la tierra. Una vez que Dios los dotó con esta libertad, era de ellos, y él no podía quitársela sin alterar radicalmente su misma naturaleza y ser. Ellos podían usar esta libertad ya sea para responder positivamente, al rendirle una obediencia fiel con amor y gratitud, o podían usar esa libertad para rechazar el don de la vida y desobedecer a Dios. (Después de todo, si los seres humanos no hubiesen tenido la opción de desobedecer, realmente no habrían sido libres).
Dios –previendo esa horrible posibilidad de la desobediencia– actuó como correspondía. De este modo, la mente divina concibió el plan de salvación mucho antes de que los seres humanos fueran creados y antes de que el mal y el pecado realmente aparecieran. Era un plan que se centraba en la persona y la obra de Jesucristo.

1 comentario:

Kebby Rodríguez Gutiérrez dijo...

Profe, me alegra mucho saber de usted, le escribe su alumno Kebby Rodríguez, pucha tengo recuerdos de la UPeU muchísimos, ahora proseguimos con los estudios teológicos en la UNAD (República Dominicana) y se los extraña... Gracias por todo, lo invito a que también visite mi humilde blog... www.eladventista.blogspot.com a ver si con el tiempo nos comunicamos un poco... Nos vemos... BYE